¿Por qué evitar la sal, el azúcar y los alimentos procesados en la alimentación de tu hijo es clave para su salud futura?

La importancia de una alimentación natural y equilibrada desde pequeños

Un concepto fundamental y a veces subestimado en la alimentación infantil es que no se debe añadir sal ni azúcar a las comidas de los niños pequeños. Además, es crucial reducir al máximo el consumo de alimentos precocinados y procesados. Estos productos, aunque sean fáciles y rápidos, suelen tener poco valor nutricional y contienen ingredientes que pueden ser perjudiciales a largo plazo para la salud de toda la familia.

No existe una edad específica en la que sea seguro ofrecer estos alimentos a los más pequeños; en realidad, a medida que los niños crecen, su alimentación debe ir adaptándose y asemejándose cada vez más a la de los adultos. La clave está en promover una alimentación saludable en toda la familia, ya que esto influye directamente en los hábitos del bebé. Cuando en casa se evita el consumo de comida ultra procesada, se les enseña a valorar los alimentos naturales y nutritivos, y se previenen problemas de salud que pueden surgir en la adultez, como enfermedades cardiovasculares, autoinmunes, inflamatorias o incluso cáncer.

No darles alimentos procesados ni dulces es un acto de educación y amor, ya que les enseña a apreciar sabores naturales y saludables desde pequeños. Al inculcar estos hábitos, formamos adultos que disfrutan y eligen opciones nutritivas y equilibradas.

Formando hábitos saludables desde el desayuno y la merienda

El objetivo es que toda la familia disfrute de comidas saludables juntas, enseñando a los niños por qué lo saludable es lo mejor y que, de vez en cuando, las excepciones sean entendidas con conciencia. Desde temprana edad, pueden aprender a apreciar diferentes sabores —dulce, salado, ácido y amargo— y esto los ayudará a formar un paladar equilibrado y resistente a los excesos de alimentos ultraprocesados que tanto abundan en la actualidad.

Ideas de desayunos y meriendas naturales para tus hijos

Para facilitarte esta tarea, aquí tienes algunas ideas de desayunos y meriendas que puedes preparar en casa, sin necesidad de alimentos procesados:

  • Desayunos: 
        1. Avena cocida con frutas naturales y un poquito de canela.
        2. Yogur natural con trozos de fruta fresca y semillas.
        3. Tortitas integrales hechas en casa con plátano y avena.
        4. Tostadas de pan integral con aguacate y tomate fresco.
  • Meriendas: 
        1. Rodajas de manzana con mantequilla de nueces casera.
        2. Bastones de zanahoria y pepino con hummus.
        3. Frutas variadas como pera, plátano o naranja en su estado natural.
        4. Yogur natural con frutas picadas y un puñado de nueces o semillas.

Sabemos que no es fácil esquivar los alimentos ultraprocesados y que los más pequeños son, a menudo, los más insistentes. Ahora puedes pedir cita a nuestro servicio de Pediatria y Nutrición te damos ideas, compartimos consejos que funcionan para ayudarte a construir una base sólida y saludable en la alimentación de tu hijo y hacerte la vida más fácil.