¿Con qué edad debo empezar la alimentación complementaria de mi bebé y por qué?

A día de hoy las guías de salud recomiendan mantener la lactancia materna (LM) o artificial de forma exclusiva durante los 6 primeros meses de edad y, a partir de ese momento, siempre y cuando tu bebé esté preparado, añadir de forma paulatina el resto de los alimentos.

¿Y cómo sabes si tu bebé está preparado?

Para que un niño pueda tolerar bien la alimentación complementaria debe estar maduro su sistema neurológico, renal, gastrointestinal e inmunológico y esto se produce alrededor de los 4-6 meses.

A partir de esta edad, las necesidades nutricionales del niño aumentan y la leche no las cubre. Desde el punto de vista psicomotor, la mayoría de los bebés ya están preparados. Son capaces de mantenerse sentados, muestran interés por los alimentos, pueden cogerlos y llevarlos a la boca. Además, a esta edad pierden el reflejo de extrusión (reflejo natural para evitar el atragantamiento) que hace que los niños expulsen los alimentos sólidos con la lengua. También saben mostrar hambre o saciedad con sus gestos. Es, por tanto, la edad idónea para comenzar a probar nuevos alimentos, sabores y texturas.

Si tienes dudas con la introducción de alimentos, reserva tu primera visita con la Dra Andrea Serra especialista en Pediatría de Quinsa Medical Clínic. 

¿Qué pasa si introduzco alimentos antes de tiempo?

Tienes que saber que una introducción precoz tiene sus riesgos. Atragantamientos, aumento de infecciones o sustitución de tomas de leche por otros alimentos menos nutritivos. A largo plazo se ha relacionado con obesidad, eccema atópico, diabetes mellitus tipo I y destete precoz.

Por otro lado, también sería perjudicial que retrases su introducción más allá de la edad recomendada puesto que podrías provocar déficits nutricionales, riesgo de alergias, peor aceptación de nuevas texturas y sabores y aumentar la posibilidad de alterar las habilidades motoras orales.

¿Y qué pasa si mi hijo es prematuro?

En ese caso el saber si puedes iniciar o no, no es tan fácil y deberás consultar con tu pediatra de referencia y/o neonatólog@. Las señales serán las mismas que un niño nacido a término pero sí que es cierto que puede haber mayor heterogeneidad en la adquisición de las habilidades por lo que se deberá individualizar más en cada caso.