En el tratamiento del sobrepeso y la obesidad, existen alternativas médicas que pueden ofrecer un impulso significativo a la pérdida de peso. Una de ellas es el balón intragástrico, una herramienta que ha demostrado ser segura, eficaz y una opción mínimamente invasiva para favorecer la pérdida de peso de manera controlada.
¿Qué es el balón intragástrico?
El balón intragástrico es un dispositivo de silicona blanda que se coloca dentro del estómago y se llena con suero fisiológico estéril. Su presencia ocupa espacio en el estómago, generando una sensación de saciedad más rápida y prolongada con menores cantidades de alimento.
Esto facilita:
- La reducción de la ingesta calórica diaria.
- El aprendizaje de nuevos hábitos de alimentación saludable.
- Una pérdida de peso gradual y sostenida como parte de un proceso de cambio sostenido en el tiempo
- La reducción de la ingesta calórica diaria.
¿Cómo se coloca?
El procedimiento es endoscópico y ambulatorio, lo que significa que:
- Se realiza bajo sedación.
- No requiere cirugía ni incisiones.
- El balón se introduce por la boca, mediante un endoscopio flexible, y se llena dentro del estómago.
- El tiempo total del procedimiento suele ser de unos 20 a 30 minutos.
- Se realiza bajo sedación.
Una vez colocado, el paciente puede retornar a su hogar el mismo día, siguiendo las recomendaciones médicas específicas.
¿Quiénes son candidatos al balón intragástrico?
Esta opción está indicada para personas que:
- Presentan sobrepeso u obesidad (IMC superior a 27 o 30, dependiendo del tipo de balón).
- No han logrado resultados sostenidos con cambios en el estilo de vida por sí solos.
- Buscan una estrategia efectiva y mínimamente invasiva para iniciar o potenciar su camino hacia una mejor salud.
- Están comprometidos a realizar cambios en la alimentación y en el estilo de vida durante y después del tratamiento.
- Presentan sobrepeso u obesidad (IMC superior a 27 o 30, dependiendo del tipo de balón).
Descubre si eres candidato o candidata al balón gástrico teniendo una visita inicial con nuestros especialistas:
¿Qué resultados se pueden esperar?
Los estudios muestran que, con el acompañamiento adecuado:
- Se puede lograr una pérdida de peso promedio del 10% al 20% del peso corporal inicial a lo largo del tratamiento con balón (habitualmente entre 6 y 12 meses), impulsando cambios que favorecen resultados sostenibles en el tiempo.
- Además, se observa mejoría en enfermedades asociadas como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial, el colesterol elevado y el síndrome metabólico.
Es importante destacar que el balón es una herramienta, no una solución definitiva. Su éxito a largo plazo depende del mantenimiento de cambios en la alimentación, el ejercicio y el estilo de vida después de su retiro.
¿Qué efectos secundarios puede tener?
El cuerpo necesita adaptarse a la presencia del balón, por lo que es habitual experimentar en los primeros días:
- Náuseas.
- Vómitos.
- Sensación de pesadez o molestia abdominal.
- Náuseas.
Estos síntomas suelen ser transitorios y, con un seguimiento cercano, un acompañamiento médico adecuado y una comunicación directa con el equipo de salud, pueden ser manejados eficazmente. Por eso, es fundamental realizar el tratamiento en centros especializados que ofrezcan un acompañamiento personalizado y accesible en todo momento.
Importancia del acompañamiento profesional
La colocación del balón intragástrico debe formar parte de un programa integral supervisado por médicos, nutricionistas y psicólogos especializados en obesidad. El acompañamiento es esencial para maximizar los resultados, minimizar riesgos y fomentar cambios sostenibles que mantengan los logros a largo plazo.
Reserva tu visita diagnóstico ahora y descubre el mejor tratamiento para ti de la mano de nuestros especialistas.

